Física
En termodinámica, calor y temperatura son conceptos estrechamente relacionados con definiciones precisas. La ley del cero de la termodinámica dice que no se transfiere calor entre dos objetos en equilibrio térmico; por lo tanto, están a la misma temperatura.
Calor: transferencia de energía de
una parte a otra de un cuerpo, o entre diferentes cuerpos, en virtud de una
diferencia de temperatura.
Temperatura: La temperatura está
relacionada con la sensación que experimentamos al tocar ciertos objetos. Esta
sensación nos permite clasificarlos en objetos fríos, por ejemplo un cubito de hielo, y
objetos calientes,
por ejemplo una taza de café hirviendo.
La temperatura nos permite conocer el
nivel de energía térmica con que cuenta un cuerpo. Las partículas que poseen
los cuerpos se mueven a una determinada velocidad, por lo que cada una cuenta con
una determinada energía
cinética. El valor medio de
dicha energía cinética <Ec> está directamente relacionado con la temperatura
del cuerpo. Así, a mayor energía cinética media de las partículas, mayor
temperatura y a menor energía cinética media, menor temperatura.
Termodinámica:
La primera ley de la termodinámica
La primera ley de la termodinámica
piensa en grande: se refiere a la cantidad total de energía en el universo, y
en particular declara que esta cantidad total no cambia. Dicho de otra manera,
la Primera ley de la termodinámica dice que la energía
no se puede crear ni destruir, solo puede cambiarse o transferirse de un objeto
a otro.
Esta ley puede parecer algo abstracta, pero si empezamos a ver los ejemplos, encontraremos que las transferencias y transformaciones de energía ocurren a nuestro alrededor todo el tiempo. Por ejemplo:
- Los focos transforman energía eléctrica en energía luminosa (energía radiante).
- Una bola de billar golpea a otra, lo que transfiere energía cinética y hace que la segunda bola se mueva.
- Las plantas convierten la energía solar (energía radiante) en energía química almacenada en moléculas orgánicas.
La segunda ley de la termodinámica
A primera
vista, la primera ley de la termodinámica puede parecer una gran noticia. Si la
energía nunca se crea ni se destruye, eso significa que la energía puede
simplemente ser reciclada una y otra vez, ¿cierto?
Pues...
sí y no. La energía no puede ser creada ni destruida, pero puede cambiar de
formas más útiles a formas menos útiles. La verdad es que, en cada
transferencia o transformación de energía en el mundo real, cierta cantidad de
energía se convierte en una forma que es inutilizable (incapaz de realizar
trabajo). En la mayoría de los casos, esta energía inutilizable adopta la forma
de calor.
Aunque de
hecho el calor puede realizar trabajo bajo las circunstancias correctas, nunca
se puede convertir en otros tipos de energía (que realicen trabajo) con una
eficiencia del 100%. Por lo que cada vez que ocurre una transferencia de
energía, cierta cantidad de energía útil pasa de la categoría de energía útil a
la inútil.
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